8 El Choclo
( A.G. Viltoldo - F..S. Discepolo)

Con este tango que es burlón y compadrito
se ató dos alas la ambición de mi suburbio,
con este tango nació el tango y, como un grito,
salió del sórdido barrial buscando el cielo.
Conjuro extraño de un amor hecho cadencia,
se abrió camino sin más ley que su esperanza,
mezcla de rabia, de dolor, de fe, de ausencia,
llorando en la inocencia de un ritmo juguetón.

Por tu milagro de notas agoreras
nacieron, sin pensario, Las paicas y las grelas,
luna en los charcos, canyengue en las caderas
y un ansia fiera en la manera de querer.
Al evocarte.....tango querido.....
siento que tiemblan las baldosas de un bailongo
y oigo el rezongo de mí pasado.
Hoy que no tengo.......
más que a mi madre.....
siento que llega en punta de pies para besarme
cuando tu canto nace al son de un bandoneón.

Carancanfunfa se hizo al mar con tu bandera
y en un pernó mezcló a Paris con Puente Alsina.
Fuiste compadre del gabión y de la mina
y hasta comadre del bacén y la pebeta.
Por vos, shusheta, cana, reo y mishiadura,
se hicieron voces al nacer con tu destino,
misa de faldas, kerosén, tajo y cuchillo
que ardió en los conventillos y ardió en mi corazón.

por tu milagro..


 
9 Balada para mi muerte
(A. Piazzolla - H. Ferrer)

Moriré en Buenos Aires; será de madrugada.
Guardaré, mansamente, las cosas de vivir,
mi Pequeña poesía de adioses y de balas,
mi tabaco, mi tango, mi puñado de esplin.

Me pondré por los hombros, de abrigo,
toda e lalba;
mi penúltimo whisky quedará sin beber...

Liegará , tangamente,
mi muerte enamorada;
yo estaré muerto, en punto,
cuando sean las seis.

Hoy que Dios me deja de sonar,
a mi olvido, iré por Santa Fe.
¡Sé que en nuestra esquina vos ya
estás toda de tristeza hasta los pies!

Abrézame fuerte que por dentro oigo muertes,viejas muertes, agrediendo lo que amé...

Alma mía, vamos yendo,
llega el día... ¡No llores!